Description
Si el primer disco de The Stooges ya parecía peligroso, “Fun House” directamente suena como una banda completamente fuera de control. Aquí ya no queda prácticamente rastro de contención. Todo es más físico, más sudoroso, más ruidoso y más salvaje. Como si hubieran decidido entrar al estudio simplemente para capturar el caos exacto de sus directos antes de que todo explotara definitivamente. Publicado en 1970, cuando el punk todavía ni siquiera tenía nombre, este disco sigue sonando hoy increíblemente extremo. Ron Asheton convierte la guitarra en una masa de ruido hipnótico, la sección rítmica avanza como una apisonadora y un Iggy Pop absolutamente desatado parece cantar desde el interior de algún callejón mugriento de Detroit. “Down On The Street”, “T.V. Eye” o “1970” todavía conservan esa sensación de amenaza real que muchísimos discos posteriores jamás consiguieron transmitir.
También resulta fascinante comprobar cómo aquí convivían garage rock, free jazz, blues degenerado y proto-hardcore mucho antes de que todo eso existiera como etiquetas. La entrada del saxo de Steve Mackay acaba de empujar el disco hacia un terreno completamente alucinatorio. Entre MC5, Captain Beefheart, los Stones más anfetamínicos y algo que únicamente podían sonar The Stooges.
Un disco enorme. Incómodo, violento, sexy y absolutamente fundamental para entender prácticamente todo el rock underground que vino después. De Sonic Youth a Black Flag, pasando por Mudhoney o toda la suciedad maravillosa del noise americano. Uno de esos discos que no envejecen porque siguen sonando peligrosos.





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