Description
Nunca un disco de Damien había empezado con tanta grandiosidad -una grandiosidad modesta, doméstica, pero grandiosidad, al fin y al cabo- como aquí, gracias al tema ‘Cloudy Shoes’. Es como si Swift hubiese arrancado las capas de esa pintura mate que Jurado había ido dando a su casa musical todos estos años y, de repente, las paredes hubieran recuperado un brillo que andaba oculto. Como si le hubiera construido un barco para que Damien, el cantautor quintaesencial del indie rock, apelara a su álter ego místico, en la estela de aquel Van Morrison de 1970. En las nuevas palabras del de Seattle también hay esperanza, más de la habitual. Otro giro. Desde el principio del álbum, que empieza como un diálogo del autor consigo mismo. Mantiene esa honestidad narrativa que le ha emparentado con Elliott Smith y David Bazan. ‘Ojalá pudiera flotar sobre la tierra, nunca sabré qué se siente haciéndolo’. Por una vez, lo matizaremos: es la vez que su música más se ha elevado del suelo.





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