Description
Con apenas veinte años y un presupuesto mínimo, Bad Religion publicaron en 1982 uno de los discos fundamentales del hardcore californiano. How Could Hell Be Any Worse? no solo supuso el debut en largo de la banda, sino también el primer gran lanzamiento de Epitaph Records, el sello creado por Brett Gurewitz que acabaría convirtiéndose en una institución del punk mundial. Grabado gracias a un préstamo familiar y financiado con los beneficios de su primer EP, el álbum vendió más de 10.000 copias en su primer año, un éxito inesperado para un grupo completamente independiente.
Aunque todavía lejos del sonido refinado que desarrollarían en Suffer o No Control, el disco ya contiene prácticamente todas las señas de identidad de Bad Religion. El hardcore rápido y directo convive con melodías sorprendentemente elaboradas, armonías vocales que empezaban a distinguir al grupo y unas letras mucho más reflexivas que las de buena parte de la escena punk estadounidense de la época. Greg Graffin ya mostraba una inquietud intelectual poco habitual, cuestionando la religión organizada, la autoridad y el conformismo social desde una perspectiva crítica y racional. Canciones como “We’re Only Gonna Die”, “Fuck Armageddon… This Is Hell”, “Latch Key Kids”, “Voice of God Is Government” o “American Dream” se convertirían con el tiempo en clásicos absolutos del repertorio de la banda. En ellas conviven la urgencia del hardcore de Los Ángeles con una sensibilidad melódica que anticipaba el camino que recorrería el punk de finales de los ochenta y buena parte del skate punk de la década siguiente.
Lo que distingue a How Could Hell Be Any Worse? de muchos de sus contemporáneos es precisamente su ambición. Donde otras bandas apostaban por el nihilismo o la provocación, Bad Religion introducían ideas filosóficas, reflexiones sociales y un discurso crítico que acabaría convirtiéndose en una de sus principales señas de identidad. Sin renunciar a la velocidad ni a la contundencia, demostraban que el hardcore también podía invitar a pensar.
Con el paso de las décadas, el álbum ha adquirido la categoría de clásico absoluto. Más allá de su importancia histórica, sigue sorprendiendo por la frescura de sus composiciones y por la claridad con la que define el ADN de una banda que, más de cuarenta años después, continúa siendo una referencia indiscutible del punk mundial.
Escuchado hoy, How Could Hell Be Any Worse? mantiene intacta toda su fuerza. Crudo, veloz e idealista, es el punto de partida de una de las trayectorias más influyentes del punk rock y un disco imprescindible para entender la evolución del hardcore melódico moderno.





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