Shit S.A.: Boski 16 enero, 2017 – Publicado en: BCBlog, Harto de todo

Raíces

Llevo tocando desde los 14 años. Al principio tenía una banda con Marc Garcia, Cassaneuf y Tobías. Aún llevábamos los pelos largos. Yo estaba bastante desfasado por el consumo de drogas, así que un día me dio el punto y me corté el pelo. Empecé a pintarme en la chupa frases como “mata a tus padres”. Los colegas me preguntaban: “Pero ¿de qué vas?”. Antes de eso no conocía a ningún punk, sólo lo que había visto en las revistas. Recuerdo que mi hermano se fue a la mili con el pelo largo. Yo me fui un año más tarde y cuando volví mi hermano era el punk más punk de la ciudad.

Empezamos tocando en el Texas, que era un puticlub. Cuando tenías un bolo tenías que hablar con la madame, que estaba ahí con sus tickets de cerveza. Recuerdo un día en el que Manel le robó un talonario y estuvimos privando que te cagas.

Empezamos tocando en el Texas, que era un puticlub. Quien habló con la madame del puti la primera vez para empezar a montar bolos, fue Xavi Cot. Era un sitio infecto, un puticlub guarro guarro. Yo creo que entrabas allí y destrempabas. Había sólo cuatro putas viejas. Lo más tirado de todo el barrio estaba allí. Cuando tenías un bolo tenías que hablar con la madame, que estaba ahí con sus tickets de cerveza. Recuerdo un día en el que Manel le robó un talonario y estuvimos privando que te cagas.

La manera de entrar en el punk no fue premeditada, fue un cruce de cables: “¡A la mierda todo!”. En aquel momento sufría unas crisis bestiales. Comprábamos Dexedrinas y Bustaids y nos podíamos llegar a meter hasta cuarenta en un día. Si hoy me tomara dos me daría algo. Cuando iba a dormir no iba a dormir, iba a estar en la cama y a descansar porque no podía parar de moverme. Con un estilo de vida así, por algún lado tenía que petar, y en mi caso fue artísticamente (entre comillas). Empezamos a ser punks, hacer temas y tocar en bandas. Nunca le he dado demasiadas vueltas a cómo se pasa de ser pseudo-hippie a punk.

Cassaneuf al bajo y Boski a la guitarra en el local de la Aldana (1983). Fotografía de Arturo Xalabarder.

Shit S.A.

Cuando volví de la mili, Marc Garcia estaba tocando con los Attak y me ofrecieron la oportunidad de entrar en la banda como segundo guitarra, pero la cosa no cuajó del todo porque acabó, como siempre, como el rosario de la aurora. Dejé la banda y empecé a ensayar con Marc en un local en un cementerio de coches en la carretera de Esplugues. Hicimos un par de sesiones con el Dimony y el Miguelito Tragaperras, pero tampoco cuajó. Además entró alguien y nos robó el equipo. Nos quedamos sin banda y sin nada.

Un día el Marc me dijo que conocía a una gente que quería montar una fiesta de carnaval y que nos dejarían tocar unos temas para animar la fiesta. Le dije: “¡Ostia, pues diles que sí y ya veremos cómo nos lo montamos!”. Teníamos que montar una banda para hacer algo, así que pensamos en llamar al Wells, que había estado cantando con Ruidos Molestos, y también al Manel, que tocaba la guitarra, aunque lo había visto tocar la batería con los Clinic Humanoids un día que se rajó el batería original. Fuimos a buscar a Manel al bar Corzo y le preguntamos si le apetecía. El tío se puso super serio y nos dijo: “Vale, pero el nombre de la banda lo pongo yo, y será Shit S.A.”. Marc y yo nos miramos e hicimos cara de hacer una concesión acojonante, pero nos la pelaba porque en el fondo no pensábamos montar una banda; simplemente queríamos hacer un bolo y desfasar. Entonces hablé con mi hermano que tocaba en Kangrena y le propuse como gancho que si nos dejaban ensayar en su local también podrían tocar en la fiesta. Así que nos plantamos en el local de Kangrena. En principio teníamos que hacer dos ensayos, pero cuando vieron cómo nos desfasábamos y el volumen al que tocábamos nos dijeron que no volviéramos. Nunca nos llevamos demasiado bien con los Kangrena. Como hermanos había el típico rollo (que “tú no tienes ni puta idea”, que “lo mío es mejor”…), pero a nivel de grupo los Kangrena tenían fama de punkis de postal. Les llamaban los punkis del Corte Inglés porque iban con el uniforme completo. Eso se lo decía mucho el Dimony.

El tío del estudio no había grabado nada así en su vida y nos dijo que era imposible hacer seis temas en dos días, y algo de razón debía tener, porque al segundo día, cuando llegamos con resaca para grabar los coros y los ruidos extraños, la faena fue nuestra para terminar.

Como en el concierto nos lo pasamos de puta madre decidimos continuar. Encontramos un local en la calle Aldana y fuimos dando algún bolo, poca cosa. A través de Joni y Ferran nos llegó la oportunidad de participar en un recopilatorio internacional que se editó en Alemania que se llamaba Life is a joke, pero nosotros no teníamos nada grabado.

Ellos nos dijeron que se encargarían de la grabación y nosotros, como gilipollas, en vez de estar contentos empezamos a discutir sobre el tema de los royalties, etc. Grabamos seis temas en dos días. El tío del estudio no había grabado nada así en su vida y nos dijo que era imposible hacer seis temas en dos días, y algo de razón debía tener, porque al segundo día, cuando llegamos con resaca para grabar los coros y los ruidos extraños, la faena fue nuestra para terminar. Más tarde, Maribel, la hermana del Mimo, nos dijo que la gente de MRR estaban preparando otro recopilatorio llamado P.E.A.C.E. y nos metieron un tema más.

Venía la Guardia Urbana cada dos por tres y nos metían una multa… que no pagó nadie nunca, creo yo. Yo al menos no pagué ninguna. Era una pasta, unas 25.000 pesetas.

Llegó un momento en que Manel ya no tenía ganas de tocar la batería. Era demasiado esfuerzo. Al Bolo lo conocíamos del Fantástico y siempre venía a nuestros conciertos. No sé exactamente quién se lo propuso, pero acabamos tocando juntos. Los primeros ensayos con el Bolo fueron en el local de Las Moscas. Si escuchas la grabación de ese ensayo lo notarás, porque hay un cambio bastante importante entre la manera de tocar del Manel y la del Bolo, velocidad aparte. El local era de L’Odi, un local muy pequeño con altillo. Tenías que tocar apretado y siempre teníamos cuatro o cinco colegas de público que venían a vernos ensayar como si fuera un concierto, ya que no podíamos tocar demasiado en salas. Venía la Guardia Urbana cada dos por tres y nos metían una multa… que no pagó nadie nunca, creo yo. Yo al menos no pagué ninguna. Era una pasta, unas 25.000 pesetas.

Shit S.A. acabó por rebotes y piques personales. Piques habíamos tenido entre todos, pero el pique final fue entre Manel y Marc, aunque al final acabara recibiendo yo. El Manel ya había puesto en marcha a los Skatalà. Al final no hacíamos bolos y dejamos de ensayar.

Boski en el local de la Aldana (1983). Fotografía de Arturo Xalabarder.

Del punk al hardcore

Para mí el hardcore es como punk acelerado y más elaborado. También creo que te pide más dedicación. Cuando vi a los MDC pensé que eran acojonantes, pero también sabía que sonar así necesitaba mucha dedicación. Era demasiado curro; nosotros éramos mucho más primitivos. Acelerar es una cosa natural si quieres llevar el punk a límite. El hardcore llevaba unos mensajes más elaborados, era más positivo, y nosotros éramos más como el punk, más destructivos. Nunca buscamos un mensaje de fondo; no hablábamos de la tortura de los animales o de ‘la Barcelona no olímpica’. Esto nos la ha bufado a mí y a todos los Shit siempre. Podríamos haber hecho una letra defendiendo el aborto libre, porque es un derecho de todas las mujeres, pero nosotros hicimos una letra que decía “Mamá no me dejes salir, cósete el coño para no parir”. Es un grito desde las entrañas. Si le quieres encontrar sentido puedes encontrarle un sentido. Puedes pensar que es una crítica a un mundo actual corrupto y contaminado en el que no vale la pena vivir; pero también puedes acabar leyendo la Biblia y creyendo en la palabra de Dios, así que mejor no pasarse…

Boski en casa de sus padres. Fotografía de Arturo Xalabarder.

Drogas

Mi hermano estuvo mucho más enganchado al caballo que yo, pero cuando volvió de la mili volvió limpio. Para mi hermano y para mí una de las cosas que hizo que no acabáramos súper yonquis fue la música. La mili también fue un toque de atención, porque allí poca cosa encontrabas. Yo era más de pasarme con las anfetas y el caballo lo tocaba menos, y él era más de darle al caballo. Cuando acabamos la mili y formamos las bandas él se enganchó mucho al speed y yo me pasé al alcohol. La mierda no la aguantas igual con 23 años que con 17.

Conocía a mucha gente que se drogaba porque iba a pillar con ellos, pero la mayoría de esa gente no estaba metida en el punk. Existe la teoría de que el estado introducía el caballo para que la gente no estuviera tan activa políticamente. Personalmente no me extrañaría nada, sobre todo en lo que se refiere al País Vasco. Se han perdido generaciones enteras de gente que podía haber estado haciendo otras cosas y que acabó enganchada al caballo.

A partir del ‘80 el caballo dejó de estar tan presente y el speed ganó protagonismo. Evidentemente, nosotros también habíamos vendido droga. A los 16 años yo ya vendía hachís. Si en casa no te dan dinero te tienes que buscar la vida.

A partir del ‘80 el caballo dejó de estar tan presente y el speed ganó protagonismo. Evidentemente, nosotros también habíamos vendido droga. A los 16 años yo ya vendía hachís. Si en casa no te dan dinero te tienes que buscar la vida. Al final, el alcohol primó sobre todas las otras drogas. Es la droga socialmente más aceptada; no tendrás problemas con la policía, vas a cualquier bar y la compras. A mí me costó más dejar el alcohol que la heroína. Ahora sólo tomo vino de vez en cuando en las comidas. Un día decía “lo dejo” y por la tarde ya estaba privando otra vez. De hecho, en los ’80, cuando nos movíamos por el Joserdo, el caballo ya estaba muy mal visto dentro de la escena. Recuerdo a punkis destartalados que veían a un yonqui y le llamaban “yonqui de mierda hijodeputa” con mucho desprecio. “Tú eres escoria humana y yo soy un ser superior que soy inmune a esas cosas”. Yo veía eso y me meaba. Cualquiera puede caer.

Yo no reniego. Cuando me metía heroína me lo pasaba de cojones, pero no puedes pasarte toda la vida metiéndote. Pero cuando me he metido, me he metido y me lo he pasado pipa. Tomé todo tipo de drogas que existían en ese momento y en grandes cantidades. Con el speed, si analizas todo lo que has dicho en un día, no has dicho nada interesante. Eso sí, no has parado de hablar. Todo tiene su punto.

Mi hermano murió a los 31 años, en el año 90. Se murió de SIDA y fue uno de los primeros. Yo tengo por norma no ir a entierros, pero se ha muerto mucha peña de SIDA, cada año cuatro o cinco como mínimo. Cualquiera podía tenerlo.

Mi hermano murió a los 31 años, en el año 90. Se murió de SIDA y fue uno de los primeros. Yo tengo por norma no ir a entierros, pero se ha muerto mucha peña de SIDA, cada año cuatro o cinco como mínimo. Cualquiera podía tenerlo. Existía la actitud alarmista de hacerse rápidamente un análisis para ver si lo tenías o gente como yo, que nunca me he hecho un análisis. Soy demasiado aprensivo; no sabría vivir con ello. Actúo como si lo tuviera de cara a los demás, pero vivo como si no lo tuviera. Saberlo es una tortura. Tenía un colega, el batería de los Graves, que tardó 15 años en morirse. Con mi hermano fue fulminante: se le diagnosticó y murió a los seis o siete meses. Ha habido una barrida importante de gente.

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Fotografía de portada: Un jovencísimo Boski en el Parque del Hospital Clínic. De Arturo Xalabarder.

Extraído de Harto de todo: Historia oral del punk en la ciudad de Barcelona 1979-1987 de VV. AA. (BCore, 2011)


Habla Carles Masabeu (Boski), nacido en 1960 en el Barrio de Gràcia (Barcelona).

Shit S.A. fueron la versión punk de Miedo y asco en Las Vegas: unos tíos raros, unos majaras con algo especial que los hacía divertidos, unos pasados de vueltas, gente que iba a contracorriente y cometía toda serie de excesos con todo tipo de substancias y situaciones. Su legado, su música y su visión de la realidad la podríamos enmarcar dentro de ¿filosofía existencial? ¿nihilismo de estar por casa? ¿estructuralismo semiótico?

# Attak, Clinic Humanoids, Kangrena, L’Odi Social, Las Moscas, MDC, Ruidos Molestos, Shit S.A., Skatalà,