Entrevista a Felpudo Tos 27 diciembre, 2016 – Publicado en: BCBlog, Entrevistas

-“¿Sois raros?

-No, esto es lo más normal del mundo. Lo raro es el panorama musical, donde todo el mundo se copia.”

(Extraído de una entrevista para Ruta 66, mediados de los 90)

¿Es el arte un reflejo de nuestra propia existencia? ¿O es en cambio una ventana hacia un mundo nuevo? El otro día me tragué una apestosa película de Bing Crosby (Siguiendo mi camino, 1941) que era una muestra de lo primero. Por contra, grupos como Felpudo Tos son/eran un clarísimo ejemplo de lo segundo. Sus canciones te sacaban a empujones de tu zona de seguridad. La creación artística -estoy de acuerdo con ellos- tendría que ser un desafío a lo conocido. En una época en la que la escena independiente española vivía mimetizada / obsesionada con el insufrible rollito indie anglosajón, ellos reivindicaban el surrealismo, la patafísica y el esperpento. Visto con el tiempo, los arties desde luego no eran los 836 grupos que copiaban a Jesus and Mary Chain y Sonic Youth, sinó formaciones muchísimo más personales y arriesgadas como Felpudo Tos, Patrullero Mancuso y el sello Alehop, El Niño Gusano o ya no digamos Macromassa, 713º Amor o Superelvis.

Fast forward. Escuchar a Felpudo Tos casi veinte años después de publicar su primer disco todavía te desenrosca los pelos. Se acaba de publicar una fantástica reedición del mejor material del grupo, el LP Tos Felpudo, presentado en carpeta doble, y que incluye una re-lectura de todas las canciones originales a cargo de grupos de ahora como Capaje, KLS, Teletexto o Negro. Esperemos que la reedición y esta entrevista con Luis Ángel Abad -uno de los tres miembros fundadores del grupo- sirvan para despertar la curiosidad por la banda.

Empezaremos con la pregunta más cutre del mundo: ¿de dónde viene el nombre de Felpudo Tos?

El nombre se le ocurrió a Iván un día después de ensayar, esperando el autobús. Iván y yo andábamos barajando nombres y teníamos varios que nos parecían ingeniosos, pero desprendían demasiada intención. Entonces Iván de repente dijo “¿y felpudo tos?”. Le pregunté a qué venía eso, y no hizo mayor esfuerzo en justificarlo. Era un rollo en plan  “palabras en libertad” al modo de la poesía futurista. Durante los años de la facultad estábamos muy metidos en el imaginario de las vanguardias históricas. Teníamos un profesor que las explicaba muy bien, David Pérez. Te hacía sentir como viendo a Hugo Ball en el Cabaret Voltaire. El nombre de “Felpudo Tos” surgió en esa línea. Tiempo después Iván abogó porque cambiáramos a “Coche Barandilla”. Incluso diría que se puso muy pesado con el tema… No entendía que ese nombre era PEOR.

Ensayos de la primera época.

Algunos de vosotros ya habíais tocado en grupos antes, ¿verdad?

Pili venía de Fitzcarraldo, que habían grabado un disco para Por Caridad Producciones que para mí, todavía hoy es una rareza maravillosa dentro de lo que se hizo en aquella época. En un momento dado entré en contacto con Andrés para ver si podíamos musicar juntos un libro de poemas. Aquello no cuajó pero hicimos muchas migas, y acabamos haciendo haciendo un videoclip en Super 8 para su tema “Ojos”.

Venía sintiendo que el grupo tenía esquemas muy rígidos y ese concierto catalizó terminar de romper con todo aquello, y empezar algo más radicalmente absurdo y libre con Iván, que no tenía ni idea de tocar. Lo peor de todo es que a él no parecía importarle lo más mínimo.

Justo después de ese verano Fitzcarraldo se separaron y Pili, que se había juntado a tocar la batería en unos temas que teníamos Iván y yo para un concierto puntual en la presentación de una revista de unos amigos (Malasombra), ya se quedó definitivamente. Andrés por su parte, siguió su periplo musical como Dr. Truna y todavía hoy sigue asolando al mundo con su Toro Cósmico. Antes de eso yo tenía una banda con unos amigos en la que probó al comienzo Iván como cantante, con una maquetilla grabada en cuatro pistas. Dimos algunas actuaciones y recuerdo que antes del último concierto con ellos, nos dieron la noticia del suicidio de Cobain. Le dedicamos el concierto y me sentí fatal. Venía sintiendo que el grupo tenía esquemas muy rígidos y ese concierto catalizó terminar de romper con todo aquello, y empezar algo más radicalmente absurdo y libre con Iván, que no tenía ni idea de tocar. Lo peor de todo es que a él no parecía importarle lo más mínimo.

Vuestro único disco se publicó hace ahora veinte años. Cuando te pones a pensar en la escena indie española de aquella época te deprimes mucho. Al hojear las revistas de la época te dan unas ganas de cagar enormes. Había como 387 grupos que sonaban a Jesus and Mary Chain o lo que sea; se salvan realmente pocas bandas (algo que ya noté a los veinte años, y eso que no soy muy listo). ¿Existe algún grupo de aquella -ejem- escena con el que os sintierais afines? Yo os emparentaría con toda la troupe de Alehop -más que nada por la voluntad de tocar los cojones yendo a la contra-, pero no sé si acierto.

Mira, recuerdo que tocamos en la final del Concurso de Ruta 66 en el 97, que acabaron ganando Soviet Love para Subterfuge, y de los 10-12 grupos, el esquema era el mismo. Canciones poppies de principio a fin y cuando el concierto había acabado, acercaban los instrumentos al ampli para hacer una ensalada de acoples de tres minutos, así en plan rúbrica a lo Sonic Youth mal digerido. Y yo decía, joder, si eso es lo que mola, ¿por qué no lo hacen todo el concierto? Así que como vimos que nosotros no íbamos a ganar y tocábamos en último lugar, nos pusimos ciegos como ratas y dimos un concierto totalmente aberrante donde éramos incapaces de escucharnos unos a otros.

Obviamente éramos demasiado raros para identificarnos con movimientos, y en realidad esa rareza era algo cultivado.

Quiero decir, obviamente éramos demasiado raros para identificarnos con movimientos, y en realidad esa rareza era algo cultivado. Había bandas sueltas como Yogur o Minipimers, con quienes nos cambiábamos maquetas. En Valencia, estábamos muy hermanados espiritualmente con El Otro Ilustre Colegio Oficial de Patafísica. Tent eran muy buenos, para mí la gema olvidada de la Valencia de aquella época. Nos sentíamos afines a Lola Puñales, que luego cambiaron de formato al pasar a llamarse Lülla, pero que en aquel tiempo hacían un rollo entre Don Caballero y Shellac. Nos divertían mucho Ulan Bator Trío. A mí particularmente me interesaban Chococrispis, con los que acabamos siendo amigos y metiendo coros en dos temas de Clorophile?. Con Carlos hicimos muchas cosas juntos en aquella época, aparte de “alimochear” y beber cervezas. Un libro sobre Metal, una revista… Chococrispis era un grupo muy loco a su manera, porque era una expresión de lo que hay en la cabeza de Carlos. Para mí eso es lo que los diferenciaba del resto de grupos de Liquid, que eran buenos musicalmente pero no presentaban un universo propio. Más allá de estas referencias, la verdad que acabamos en 5 discos recopilatorios, pero éramos siempre “los raros” del pack. La idea era, “espera a que pongan el CD y lleguen a nuestra canción…”

Felpudo Tos.

¿Cuándo os animasteis a remasterizar y reeditar el disco? ¿Os dieron mucho el coñazo vuestros amigos músicos? ¿Estáis contentos con el resultado?

La reedición vino al hilo del Remake, que se fraguó como una especie de desafío absurdo con Borja (Perro Grande, Mad Robot, etc.). Estuvimos comentando lo raro que podría resultar rehacer algo así. Y Borja, que es una especie de fuerza de la naturaleza, por no llamarle acémila, empezó a involucrar a grupos. Cuando la cosa cobró entidad pensamos que editar en vinilo el original y el remake sería una bonita forma de agradecer a los grupos involucrados, y a la vez invitar a hacer el juego de comparar versiones. La remasterización del original para vinilo la han llevado a cabo Borja y Sergio Devece en su estudio Stardust. No la he escuchado todavía, porque no tengo tocadiscos, pero confío plenamente en esas cuatro orejas. Tengo que reseñar la generosidad y el espíritu de amor desinteresado por la música de Sergio en todo este proyecto. Y del vinilo qué puedo decir, la portada es un moño de fallera. Ni en mis mejores sueños hubiera imaginado un giro de guión así como desenlace de aquella historia.

Perry Farrell decía que una banda pierde su espontaneidad y su razón de ser más allá de 2 ó 3 discos. Luego va y reúne a Jane’s Addiction, pero en fin…

¿Qué festivales habéis elegido para hacer los inevitables -y lucrativos- conciertos de reunión?

Alguna vez nos han comentado de juntarnos ni que fuera para algo puntual, pero las reuniones siempre me han parecido lo peor, incluyendo la de Pixies y la de Slint. Es decir, todas son un error por definición. Con suerte, uno cambia y el grupo que tenías en una época expresa el espíritu de aquel momento. A mediados de los 90, Pili, Iván y yo estábamos muy locos de esa particular manera que se escucha en Felpudo Tos y vivíamos totalmente congregados en torno al feedback que fomentaba la identidad que surgía de formar parte de esa banda. Ensayábamos cada día. Todo eso ya no existe, no se trata de reproducir las canciones simplemente. Aparte, creo que Perry Farrell decía que una banda pierde su espontaneidad y su razón de ser más allá de 2 ó 3 discos. Luego va y reúne a Jane’s Addiction, pero en fin…

 

Felpudos y Gigatrones juntos en el Roxy,  en el año 2000. (Fotografía de Liberto Peiró) 

En el roster hay muchos grupos de Valencia pero también de fuera. ¿Qué disco te gustaría reconstruir?

Pues hay muchos discos “reconstruíbles” en los que me gustaría participar, es difícil elegir uno solo. Al buscar discos importantes para mí, el primero que va a aparecer siempre es Angel Dust de Faith No More. Pero ése es el típico disco inmejorable. Para reconstruir un disco, el grupo original precisa tener un estilo no muy perfilado o al menos abierto, que deje espacio; las canciones de Tos Felpudo son casi como bocetos en ese sentido. Sería muy feliz de participar en un remake de Very Soon, and in Pleasant Company de Shipping News. Me divertiría mucho formar parte de un remake de Of Thick Tum de Trumans Water. Ambos son discos importantes y muy especiales para mí. Remakear alguno de Bill Orcutt también sería bien curioso…

Si comprábamos helados, Iván se los estampaba en el cogote y luchaba contra la dificultad de visión que le producía el helado derretido. La idea era crear algo que diera la impresión de derrumbarse en cualquier momento. Crear esa incertidumbre y pese a todo, sacar el concierto adelante.

He hablado con un par de personas que os pudieron ver en directo y por lo que parece Felpudo Tos en directo era algo digno de vivirse. ¿Cómo afrontabais la preparación de los conciertos? ¿Tocasteis mucho?

Tocamos lo típico dentro de un circuito local durante un ciclo de 5 años. Nos llamaron para tocar fuera en sitios como Sant Feliu, Madrid, Andalucía… pero andábamos peladísimos de pasta para alquilar furgoneta. Antes del concierto nos pasábamos por una tienda de chinos y pillábamos cosas improvisadamente, y un poco el concierto giraba en torno a ello. Si Pili se traía ratones y teclados de la Facultad de Informática, el concierto se convertía en una odisea donde corría el riesgo de ser estrangulado al ponérmelos de bufanda. Si comprábamos silbatos, animábamos al público a ejercer de cuarto miembro coral de la banda, y se formaba un pitido ensordecedor que tapaba los instrumentos. Si comprábamos helados, Iván se los estampaba en el cogote y luchaba contra la dificultad de visión que le producía el helado derretido. La idea era crear algo que diera la impresión de derrumbarse en cualquier momento. Crear esa incertidumbre y pese a todo, sacar el concierto adelante.

¿De qué manera siguió vivo el legado de Felpudo Tos? ¿Qué habéis hecho los tres después de disolver el grupo? Agua Piscina mola un huevo, lo mismo que Püpa. Pregunta cutre #2: ¿por qué os separasteis?

Bueno “legado” es una palabra jevi, uno va arrastrando cosas. La separación llegó por motivos de vida. Iván se fue a vivir a Irlanda por estudio-curro, y Felpudo era un cacharro sonoro formado por tres personas concretas e insustituibles. También había la idea de que el concepto de la banda era en sí kamikaze. Algo muy caótico que tenía sentido casi como manifiesto sonoro, pero que prolongarlo no tenía mucho sentido sin variarlo, y que variarlo era como adulterarlo. En fin, Pili y yo creo que éramos muy puristas en este sentido. Iván era más relajado pero, ey, él se había pirado. Jaja cuando lea esto me va a decir cositas… Sí Iván, te piraste, contesta a esto escribiendo con rotulador sobre la pantalla de tu Mac…

En todo este trasiego creo que el denominador común ha sido siempre conectar con la pureza infantil en todo lo que hacemos.

Tras el grupo,  creo que todos estábamos algo saturados. Pili se centró en su curro y llegó al convencimiento de que se había hecho muy mayor, algo que decía desde antes de los 30. Yo me centré en terminar la tesis y luego en concretar mi carrera académica. En lo más estrictamente creativo hubo un lapso largo. Hice alguna cosa para divertirme como Sotánica, una temporada que Losantos me tenía frito, en plan venganza personal. Lo mashupeaba y le hacía decir sus cosas contra él mismo como si fuera un sosias de Mr. Manson. Sé que a Iván le costó retomar el rollo creativo; ahora bucea en su obsesión por las relaciones entre plástica y ajedrez. A mí me costó volver a coger el lápiz y retomar lo musical como Lüisito Lechuga. Pili sin embargo de un día para otro se inventó Agua Piscina y desde agosto lleva ya 9 discos jajaja. El sello Pequeña Criatura editará en breve un Split en cassette con cosas de Pili y mías. Dios lo bendiga. En todo este trasiego creo que el denominador común ha sido siempre conectar con la pureza infantil en todo lo que hacemos.

Tenéis una canción que se titula “Salí A Por Fortuna Y Me Traje Bisontes”. ¿Qué otros grupos crees que hacen un buen trabajo a la hora de poner títulos a sus canciones? A mí me siempre me gustaron KARP (“We Ate Sand”, por ejemplo).

Ese título fue otra de esas cosas que Pili dijo de repente sin venir a cuento. Luis Puig, que me dirigía la tesis en aquella época, utilizó el título como resumen vital propio en la tarjeta de invitación de su 50 cumpleaños. Organizó una fiesta de postín en un Colegio Mayor del centro de Valencia donde andaba gente como Carmen Alborch. Recuerdo que nos pasamos por allí y seguido, nos fuimos a un concierto de los Borbones, con Paloma tocando su bajo-basura encima de la barra de la Edad de Oro. Fue como participar de dos extremos escatológicos en una noche llena de contrastes.

Los títulos en general ya indican si un grupo tiene criterio, porque suponen un ejercicio de síntesis donde ya hay una voluntad de presentación en el mejor de los casos.

En fin, los títulos en general ya indican si un grupo tiene criterio, porque suponen un ejercicio de síntesis donde ya hay una voluntad de presentación en el mejor de los casos. A mí me molaba el rollo que llevaban algunas bandas de Hydrahead, con títulos largos y abiertos, muy sugerentes. Eso te invita a montarte tu propia película en la cabeza. Recuerdo que entrevisté a Botch para Mondosonoro y tuve la oportunidad de preguntarles por los títulos, y las explicaciones que me daban, no casaban nada con la idea que yo me había hecho. El We are the Romans de Botch sería para mí un buen ejemplo de disco lleno de títulos sugerentes, casi como relatos sigilosos expresados en pocas palabras.

Teletexto.

Existen grupos que te hacen sentir como si fueras tu madre escuchando a Captain Beefheart por primera vez. Felpudo Tos es uno de ellos. ¿Qué otros grupos crees que encajan en la definición? ¿Con qué grupos de ahora o de antes te sientes identificado? En Valencia parece que salen bastantes cosas interesantes últimamente, ¿no?

Lo más útil del remake es que sirve como escaparate para visualizar una especie de escena de bandas valencianas. Esa escena es real, no es algo forzado. Yo creo que pones el remake y percibes una congruencia y una continuidad entre las bandas participantes, que me consta que se siguen y se apoyan entre ellas. Sin embargo, hay una percepción disgregada de la música en Valencia. Molaría que el disco hiciera un poquito de visualizador aglutinante. Igual que a otro nivel lo hace la Resi o el Festunizer.

Mi impresión es que la escena actual de Valencia ha digerido en términos de relaciones y prácticas lo que en los 90 llegó a España de la mano del indie sólo como estilo y pose. Y bueno, musicalmente hay cosas de calidad. El otro día pude escuchar el nuevo disco que han grabado Capaje y sin ir más lejos, les veo un encaje perfecto en un sello como BCore.

Actualmente no escucho casi música. Conozco grupos con los que tengo contacto personal y los oigo, pero no sigo la actualidad. ¿Sabes esto de lo global a lo local? Pues me quedé en lo local, lo global se cayó por el camino.

Por lo demás, actualmente no escucho casi música. Conozco grupos con los que tengo contacto personal y los oigo, pero no sigo la actualidad. ¿Sabes esto de lo global a lo local? Pues me quedé en lo local, lo global se cayó por el camino. Sé qué grupos hicieron que la gente se dejara perilla, o se rapara la cabeza en los 90, pero no sé qué maldito grupo ha hecho que la gente se deje barba, por ejemplo. Hay un problema con los formatos digitales y la saturación de info. Al punto en que estamos en una fase de transformación brutal donde está cambiando la propia noción de escucha, y el valor cultural que se le ha venido atribuyendo. El valor que tenía para mí escuchar música se perdió hace como 10 años, y no ha sido sustituido por otra cosa. Es largo de explicar. El resumen más sugerente lo plantea Alan Moore con su idea de que con la producción exponencial de información, las nuevas tecnologías nos han introducido YA en un nuevo escenario de “cultura vapor”.

Si Felpudo Tos fuera un político del PP, ¿quien sería?

Pff joder, no sé, supongo que Ozores dando un discurso en el Congreso y soltando uno de sus monólogos ininteligibles. Tengo un piso en su pueblo natal, Burjassot. Mi primo y yo acudíamos en respetuosa procesión a la calle que le tienen puesta y brindábamos emocionados en su memoria.

Fotografia de portada: Felpudo Tos por Dirk Riemann. 

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Tos Felpudo by Felpudo Tos


Manel Peña (Barcelona, 1974)

Trabaja en una biblioteca y antes fue maestro de primaria. Ronca cuando duerme y le gusta la tortilla de alcachofas. Practica regularmente yoga y pilates. En su momento llegó a ver a Aina unas 76 veces y hacía un fanzine a mediados de los 90 llamado Miroslav Mecir. También colaboró con el Absolut zine y ha perdido montones de dinero organizando conciertos. Sus tres bandas de Dischord favoritas son Lungfish, No More Lies y Faraquet.

 

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