Description
Hay bandas que intentan recuperar el espíritu del punk clásico y luego están Bad Nerves, que directamente parecen haber enchufado a los Ramones, The Strokes y Jay Reatard a una licuadora llena de cafeína y feedback. Su debut es un disparo de media hora: rápido, pegajoso, nervioso y tremendamente adictivo.
Todo aquí va al límite: guitarras aceleradas, melodías power pop escondidas bajo capas de distorsión y esa sensación constante de urgencia juvenil que hace que el disco apenas te deje respirar. “Baby Drummer”, “Can’t Be Mine” o “Radio Punk” tienen madera de himnos de garito sudoroso y carretera nocturna.
Sin reinventar nada, consiguen algo mucho más difícil: sonar frescos y peligrosamente divertidos. Uno de esos discos perfectos para poner muy alto y molestar un poco a los vecinos.





Tu opinion