Entrevista con Duncan Reid (ex-The Boys / Big Heads) 13 septiembre, 2018 – Publicado en: BCBlog, Entrevistas

La intendencia de la capital de Uruguay lo nombró “visitante ilustre” por la canción ‘Montevideo’. Tocó junto a los Ramones sin necesidad de cambiar de apellido y vivió la explosión punk desde una trinchera de lujo llamada The Boys.  Podría haberse quedado en eso de ser empresario/ejecutivo pero prefirió teñirlo todo de púrpura y ponerse al frente de los Big Heads, con quien lleva tres discos y unos cuantos kilómetros recorridos a ritmo de pop punk fino y aventurero.

Si Johnny Cash era el “man in black”, tu eres el “purple man”. ¿Por qué elegiste este color?

Justo después de irme de The Boys estaba parado en un bar de Berlín mirando a la gente de alrededor, al igual que en todas las ciudades, todos vestían el mismo uniforme: jeans negros, camiseta negra, sudadera con capucha negra y chaqueta de cuero negra. Pensé: “Voy a destacar de esto usando el color más chillón posible”. Así que elegí el púrpura porque era diferente y nadie más lo estaba usando.

¿Cómo era tener una banda de punk rock cuando el movimiento recién comenzaba?

Fue emocionante. Nuevas cosas estaban sucediendo todo el tiempo. Londres parecía el centro del universo. No querias estar ausente ni un momento, por miedo de perderte algo.

¿Cómo fue eso de que tocaste junto a los Ramones?

Cuando lanzaron el álbum End of the Century, los Ramones recorrieron el Reino Unido y The Boys fueron sus teloneros. Tenían un single, ‘Baby I Love You’, que estaba a punto de entrar en las listas, pero no lo estaban promocionando al tocarlo en vivo.  Les preguntamos ¿por qué no? Y nos explicaron que no lo habían tocado en el disco y no sabían como tocarlo. Además, el disco tenía cuerdas y coros que no podían reproducir en vivo.  Entonces, les pedimos a Johnny y Dee Dee que interpretaran la canción y todas las noches Casino Steel de The Boys tocaría las partes de la cuerda de su órgano, y él y yo cantaríamos las voces de acompañamiento. Nos convertimos en las únicas personas que no se llamarían Ramone para tocar en vivo con los Ramones.

¿Qué te motiva a continuar en esto más de 40 años después?

Puro disfrute. Es genial estar con los Big Heads. Sabemos que cada vez que subimos al escenario vamos a noquear a la audiencia. Es una gran sensación. Además de la emoción de escribir y grabar. Nada puede superarlo.

La canción ‘Montevideo’ de los Big Heads hizo que te dieran la llave de la ciudad de la capital Uruguaya. ¿Por qué escribiste esa canción?

Montevideo es una ciudad súper tranquila. Todos los días son como un domingo por la tarde. Pero hay un bar salvaje llamado Clash City Rockers donde realmente se vuelven salvajes. El dueño, Marcos, es un tipo encantador. Pasé mucho tiempo allí tocando, y en la ciudad, así que tuve que escribir una canción sobre eso.  Y el gobierno estaba tan contento porque describí este lugar tranquilo y a la vez como central de fiestas que me dieron las llaves de la ciudad.

¿Y cómo experimentaste esa experiencia tan particular de ser un hombre con la llave de la ciudad?

Recibí el honor en mi segunda gira a Montevideo. Hicimos nuestro show, luego pasamos otra noche loca en el Clash City Rockers y sin dormir y con una resaca chocando en mi cabeza fui directamente al edificio del parlamento para recibir la medalla y pronunciar un discurso en español! Así y todo, sin embargo, me las arreglé para salirme con la mía.  Cuando volví a mi hotel, Chuck Berry también se estaba quedando allí. Pensé: ¿cómo puede estar aquí una de las personas más importantes en la historia del rock y yo soy el “visitante ilustre”? Crazy.

Trabajaste en el Nottingham Forest, ¿no tuviste la tentación de quedarte en el negocio del fútbol?

Fue genial trabajar en el fútbol, ​​pero es un negocio loco. Todo es un proceso para mantener al club fuera de la bancarrota mientras los fanáticos te culpan por no “invertir” en jugadores, y te pasas esperando que venga el siguiente jugador y se pierde una gran cantidad de dinero nuevamente.  No hay mucho que puedas hacer.

También eras productor de películas. ¿Recomendarías alguna de las que has producido?

Hotel Rwanda. Es una película poderosa.

¿Qué ofrece Duncan Reid And the Big Heads?

Emoción, energía, grandes canciones y personas con buen estilo. ¿Cómo no te va a gustar?

Semejanzas y diferencias de un concierto en 1977 y hoy…

1977 fue un tiempo de cosas nuevas. Ahora en gran medida está impulsado por la nostalgia. Esperamos cambiar eso.

Duncan Reid and the Big Heads de gira por la península ibérica:

Septiembre 26: Lemon Rock Hostel, Granada
Septiembre 27: 16 Tonelades, Valencia (junto a Giuda)
Septiembre 28: El Bule Bule Toga Festival, Tarragona
Septiembre 29: Wurlitzer Ballroom, Madrid
Septiembre 30: TNT, Coz
Octubre 1: Boogaloo, Cáceres


Pablo Ottaviano

En los 90 marcó su adolescencia metiéndose en eso del movimiento punk (en Rosario, Argentina). Aunque fueran fotocopias y casetes mal grabados, todo le era nuevo y excitante. Editó fanzines, montó su banda y todo ese rollo. Más por obstinación que por talento siguió en eso de la música, escribir en algún blog y hasta firmar un libro (Los chicos están bien – 20 años, cultura punkrocker y mil historias más-). La crisis de los 30 lo encontró viviendo en la Barcelona del paro y la precarización laboral; mientras cayó de cabeza en el moshpit, se sacudió en algún afterhour y abrazó el existencialismo desde su sofá.

# Chuck Berry, Duncan Reid and the Big Heads, Johnny Cash, Ramones, The Boys,