‘Banned in DC’: Epílogo (parte III) 26 julio, 2017 – Publicado en: BCBlog

Tercera parte del epílogo de Cynthia Connolly a la nueva edición, la séptima, del legendario libro Banned In DC, que BCBlog estamos publicando por entregas. Banned In DC es el primer libro que se editó sobre la escena punk y hardcore de Washington DC, originalmente publicado en diciembre de 1988 y ensamblado por Cynthia Connolly, Leslie Clague y Sharon Cheslow. En esta parte nos habla de los aspectos más técnicos de crear un libro, especialmente a mediados de los 80, en los que la tecnología de la autoedición aún no era lo que es hoy.

En el capítulo anterior…

LA CREACIÓN DEL LIBRO

Cuando me gradué en diseño gráfico por la Corcoran en 1985, no tenía idea de qué hacer o dónde ir a continuación, así que acepté una oferta de Martin Sprouse y Tim Yohannan para ir a San Francisco y ayudar con el fanzine punk mensual Maximum Rocknroll (MRR), que tenía una descomunal tirada de 10.000 ejemplares. Pasé seis meses viviendo con ellos en la misma casa, trabajaba por las noches escribiendo textos, diseñando y encargándome de las suscripciones  mientras que por el día trabajaba de oficinista a media jornada para mantenerme. A cambio de mi trabajo en MRR, pagaba un alquiler muy bajo. Cada día, los “scene reports” llegaban por correo desde todo el mundo, trayendo noticias de discos y conciertos de grupos desconocidos. Para cada artículo alguien de nosotros tenía que picarlo en Pagemaker usando un Apple Macintosh. Después de producir alrededor de seis números de MRR y el fotozine If Life Is a Bowl of Cherries, What Am I Doing in the Pit? (Si la vida es un cuenco de cerezas, ¿qué estoy haciendo en el pozo?) de Murray Bowles, me di cuenta que tenía todas las herramientas que necesitaba para abordar un proyecto mucho más especial: un libro para conmemorar los primeros días de la escena punk de DC. Quería documentarlo mientras los recuerdos aún estuvieran frescos, las fotos disponibles y los protagonistas accesibles.

Anuncio pidiendo colaboración a fotógrafos que se publicó en WDC Period, principios de 1988

En ese momento sólo había un puñado de libros que documentaran el punk rock americano, básicamente Hardcore California y Loud 3D, en sendas editoriales independientes de San Francisco, y varios sobre la escena punk inglesa, más enfocados en la moda que en la música. Yo quería capturar la energía, la juventud y el sentimiento de comunidad de la escena de DC por medio de fotografías y testimonios de músicos, gente de grupos, y también de fans. Quería la inmediatez de un fanzine, pero sin el papel de mala calidad que se desintegra en pocos años, así que opté por un papel de mayor calidad para que el libro durara toda la vida. Me di cuenta de que mi visión era muy acorde con el estilo de las historias que contaba Ginger MacKaye en la sala de estar de Beecher Street durante esas cenas de los domingos por la noche.

Después de producir alrededor de seis números de MRR me di cuenta que tenía todas las herramientas que necesitaba para abordar un proyecto mucho más especial: un libro para conmemorar los primeros días de la escena punk de DC

A mi regreso de San Francisco, en septiembre de 1986, llamé a mi amiga Leslie Clague, una fotógrafa, artista y compañera de la escena punk de DC. Quedamos, e inmediatamente estuvimos de acuerdo en ponernos manos a la obra a hacer el libro. Empecé a llevar una grabadora a los conciertos y a pedir a los amigos que compartieran sus recuerdos y anécdotas personales de los últimos cinco o seis años. Leslie y yo transcribimos y editamos las cintas usando un Macintosh similar al que usaba en San Francisco en MRR. Sondeamos a todos nuestros amigos fotógrafos para recopilar fotos, incluso colocando anuncios en los periódicos locales como el Washington City Paper y WDC Period, pidiendo fotos, flyers e historias de cualquiera que quisiera compartirlos.

Anuncio original de Banned in DC publicado en Maximum Rocknroll, 1988

Contraté un apartado de correos en Wisconsin Avenue, cerca del metro Tenleytown, un lugar que me iba bien porque podía recoger mi correo las 24 horas del día, a altas horas de la noche al salir de trabajar o después de un concierto. Allí recibía todas las fotos y correspondencia en respuesta a los anuncios, y una vez el libro estuvo acabado, seguí usándolo para recibir los pedidos de compra por correo. Había contratado el apartado como “Sun Dog Propaganda”, un nombre que finalmente elegimos como nombre de la editorial, ya que ni a Leslie ni a mi se nos ocurría un nombre mejor. El nombre se inspira en una vez que vi un “falso sol” (N. del T.: un fenómeno atmosférico también llamado “parhelio”, sun dog en inglés) al atardecer, mientras viajaba en tren en California el año anterior.

En esa época había muy pocos libros que trataran sobre escenas punk en concreto, así que ¿por qué iba a estar DC entre los primeros? Muchos no podían entender por qué iba alguien a escribir un libro sobre algo que había ocurrido en los últimos cinco años, y que en realidad todavía estaba en marcha

Cuando hablaba con fotógrafos por teléfono, no todos se creían que fuera a publicar el libro. En esa época había muy pocos libros que trataran sobre escenas punk en concreto, así que ¿por qué iba a estar DC entre los primeros? Muchos no podían entender por qué iba alguien a escribir un libro sobre algo que había ocurrido en los últimos cinco años, y que en realidad todavía estaba en marcha. Algunos de los fotógrafos que capturaron la escena punk de DC acabaron tan hartos de mis reiteradas peticiones de que rebuscaran en sus archivos que al final nos dieron todos sus negativos y nos dijeron que cogiéramos lo que quisiéramos. Al principio Leslie y yo utilizábamos un cuarto oscuro compartido en Glen Echo, Maryland, en las afueras de DC, pero posteriormente me monté un cuarto oscuro ad hoc en el sótano de mi madre, con la ampliadora colocada en la tapa del inodoro. En otoño de 1987 le pedí a Lydia Ely que me ayudara a transcribir las cintas; y a principios de 1988, Sharon Cheslow me ayudó con la corrección de textos y haciendo la lista de conciertos que aparece al final, para lo que usó todos los flyers que había recogido y editado para el libro.

Maquetas originales con las notas manuscritas de Cynthia, 1988

Hicimos las maquetas con las alrededor de 600 imágenes que habíamos recopilado y revelado durante el primer año, usando para ello las láminas de 13 x 20 pulgadas que yo había previamente diseñado y que nos proporcionó la imprenta. El diseño y maquetación del libro se hacía a mano por aquel entonces. La composición tipográfica era digital, pero todavía se tenía que imprimir en papel fotosensible, y luego cortarlo y pegarlo (literalmente) en las láminas, página por página. Dejábamos el espacio reservado para las imágenes, que la imprenta escaneaba y escalaba al tamaño deseado para hacer los semitonos. Luego se fotografiaban las láminas ya maquetadas para producir los negativos, que a su vez se insolaban sobre las planchas de impresión, un proceso costoso y que tomaba mucho tiempo.

En la escena punk de DC había muchas mujeres, pero durante la fase de edición nos dimos cuenta de cuán pocas imágenes teníamos de ellas , probablemente porque muchas se iban al fondo de la sala huyendo del baile violento de las primeras filas. Las mujeres habían sido literalmente expulsadas fuera de plano.

En la escena punk de DC había muchas mujeres, pero durante la fase de edición nos dimos cuenta de cuán pocas imágenes teníamos de ellas , probablemente porque muchas se iban al fondo de la sala huyendo del baile violento de las primeras filas. Las mujeres habían sido literalmente expulsadas fuera de plano. Para compensar, incluimos tantas imágenes de mujeres como pudimos encontrar y las pusimos más grandes. Aunque se suponía que el libro ya estaba acabado, nos pusimos en contacto con mujeres que estaban muy involucradas en la escena y les pedimos más fotos. Luego colocamos todas estas nuevas imágenes en los espacios vacíos que pudieran quedar, sólo para estar seguras de que éstas estaban debidamente representadas.

Unos seis meses antes de acabar el libro, diseñé unos anuncios usando varias de las imágenes que éste iba a incluir. También hice unos flyers, que mis amigos de Dischord y de MRR los adjuntaban en los pedidos de discos y fanzines. En otoño de 1988 empecé a recibir los primeros pedidos de libros en mi apartado de correos.

Texto: Cynthia Connolly
Traducción: Uri Amat


Cynthia Connolly (Los Angeles, 1965)

Es una fotógrafa y artista americana. Segun su biografía: “Tomo fotografías de personas, lugares y cosas que considero que están en proceso de cambio. Quiero fotografiar paisajes americanos verdaderos y únicos y documentarlos antes de que cambien y sea demasiado tarde. La comunidad punk/alternativa de Washington, DC de principios de los ochenta influenció enormemente mi arte, aportándole una energía a mi trabajo originado por -y dirigido a- la ética “DIY” (do-it-yourself, hazlo-tú-mismo)”.

http://www.cynthiaconnolly.com/

# Banned in DC, Cynthia Connolly, Dischord Records, Leslie Clague, Sharon Cheslow, Washington DC,